Y caer y que cueste seguir adelante pero a pesar de todo hacerlo, porque sabes que siempre tendrás un apoyo. Pero... ¿y si ese apoyo ves cómo va desapareciendo? Y lo peor... ¿que lo vaya haciendo por tu culpa?... Todo por haber sido una estúpida y no haber apreciado ayudas y consejos de las personas que suportan día a día ese apoyo, de las personas que lo forman. Ver como todo aquello que se ha convertido en una familia se vaya diluyendo en las lagrimas que sueltas con su pérdida. Reconozco que un simple equipo por el que nadie hubiera dado nunca nada me ha hecho sentir más viva y más realizada que en toda mi vida. Pero siento cómo aquella felicidad se va perdiendo poco a poco y que no he sabido aprovecharla a tiempo, he desaprovechado demasiado en quejas y lloros pero los momentos en los que sentía rozar una pelota de voleibol en mis dedos el corazón se me paraba y en ese momento era feliz, muy feliz, eso nunca lo olvidaré. Y aquellas palabras de ánimo que siempre han salido de mis compañeras en todo momento han sido únicas, casi tanto como ellas.. CUVA SIEMPRE